Productividad Personal

Consejos para empezar esa tarea que has estado posponiendo

AUTOR: Eugene Eaton
tags Técnicas Consejos

¿Quieres impulsar tu productividad personal?

Organízate con eficacia. Sin estrés.

La solución definitiva para hacer GTD®

Tu sistema GTD®, listo desde el primer minuto

¿Trabajas desde casa? ¡Mejora tu productividad!

Encuentra el equilibrio entre el trabajo y lo demás

Aprende GTD® practicando

30% de descuento para principiantes

Consejos para empezar esa tarea que has estado posponiendo

¿Estás satisfecho contigo mismo?

La mayoría de la gente contesta de manera negativa, y entiendo la razón. Somos vagos. Tenemos problemas. Necesitamos más dinero, más energía e incluso más tiempo.

¿Y para qué? ¿Estamos haciendo algo importante? Útil? ¿Vital? Algunos lo hacemos, otros no. Sin embargo, lo que la mayoría de nosotros hacemos es quejarnos. Cuando nos quejamos, básicamente estamos mostrando la falta de responsabilidad que tenemos con nuestros pensamientos, sentimientos, decisiones, actitudes y perspectivas.

También procrastinamos demasiado. Es un hecho. Procrastinar es uno de los problemas más comunes en el mundo contemporáneo. Se nos insta a tener éxito en esta vida, así que corremos para conseguir nuestro pedazo del pastel. Y sin embargo, no reconocemos los conflictos internos que nos impiden fluir naturalmente hacia nuestro propósito.

Pero, ¿qué proposito?

No corramos. Esta es solo la introducción y ya me he desviado.

En el post de hoy, hablaremos de consejos y trucos que te ayudarán a “curar” la procrastinación y a mejorar la autodisciplina. Este post trata de enseñarte a abordar trabajos y tareas sin pensártelo dos veces — se aconseja una atención completa.

¿Empezamos?

1. Encuentra la motivación real para lo que tienes que hacer

Normalmente asumimos que sabemos por qué estamos haciendo lo que estamos haciendo. Está en nuestro subconsciente, así que básicamente nos centramos en la idea principal y nos quedamos en la superficie de las cosas, en la materialización.

Sin embargo, cuando nos enfrentamos a una “tarea difícil” que nos asusta o nos aburre, a menudo olvidamos la verdadera razón por la que debemos trabajar en esa tarea. Si te acuerdas, en un momento dado, has decidido ir en una dirección específica. Por ejemplo, si eres estudiante de medicina, tu trabajo te ayudará a alcanzar tu meta de ayudar a la gente. Eso es lo que importa, y por eso lo estás haciendo.

Lo mismo sucede con cualquier otra profesión, responsabilidad o trabajo. Cada vez que se ponga difícil, cambia tu perspectiva y encuentra el motivo real. Si no hay un motivo real, simplemente deja lo que estás haciendo y empieza a buscar algo que realmente importe.

2. Entiende el dolor y el placer

A nosotros, los humanos, al igual que a los animales, nos mueve el dolor y el placer. Nuestro cerebro reptil trata constantemente de atraer cualquier cosa agradable, y combate constantemente cualquier cosa que pueda ser dolorosa.

Por lo tanto, si has asociado una tarea al dolor en el pasado (ejercicio, tareas de ensayo, informes diarios, etc.), habrá un conflicto interno la próxima vez que tengas que repetir la tarea o hacer algo similar.

Es entonces cuando surge la procrastinación. Sencillamente quieres evitar ese dolor, y a menudo no eres consciente de que se trata simplemente de un impulso subconsciente.

Si entiendes este concepto, podrás ir más allá del dolor y el placer. Tu arma será la fuerza de voluntad. A medida que se adquiere comprensión (conocimiento), es necesario aplicar también ese conocimiento para crear resultados reales (fuerza de voluntad).

La fuerza de voluntad es entrenable, así que cuanto más la uses, más fuerte se volverá. Sigue usándola todos los días para evitar la procrastinación y utiliza tu cabeza para superar el desafío.

3. Simplemente desconecta de las distracciones

Esta es simple y obvia. Si quieres hacer algo, tienes que concentrarte en ese trabajo y no hacer nada más. Por ejemplo, ya que nuestros teléfonos móviles están siempre muy cerca, asegúrate de poner algunos límites y silenciar el teléfono mientras trabajas. Sin notificaciones, sin ventanas emergentes, sin llamadas telefónicas.

Además, si puedes, trata de trabajar solo en la habitación. No sobrecargues tu oficina o escritorio de trabajo. Necesitas espacio mental para avanzar. Si despejas tu mente y te concentras en esa tarea, las cosas se pondrán más fáciles.

4. Utiliza la Técnica Pomodoro

La Técnica Pomodoro es una estrategia de gestión del tiempo que implica 25 minutos de trabajo concentrado, 5 minutos de descanso, 25 minutos de trabajo, 5 minutos de descanso, y así sucesivamente.

Conseguir que las cosas se hagan es una cuestión de enfoque la mayor parte del tiempo. Si estás dispuesto a concentrarte, entonces necesitas tener espacio (fuera distracciones). Cuando empiezas a concentrarte, puedes aprovechar esta técnica y olvidarte de todo durante 25 minutos, excepto de tu trabajo.

5. Piensa a largo plazo

Pensar y actuar a largo plazo son las claves del éxito tanto en tu camino personal como profesional. Pensar a largo plazo significa entender que lo que importa es el proceso (el viaje) y no los fracasos individuales.

Puedes perder una batalla, pero la guerra no ha terminado. Bueno, esa batalla puede ser una decepción para ti mismo, a lo mejor por el hecho de que has sido consciente de tu procrastinación y la has ignorado.

No te desmotives. Piensa en tu camino a largo plazo y vuelve a ponerte de pie y a intentarlo de nuevo. Al final, te acostumbrarás a que las cosas salgan bien en vez de centrarte en tus propias derrotas.

6. Hazlo lo antes posible

Sé que las mañanas son siempre más difíciles que los mediodías, las tardes o las noches.

Sé que puedes creer que retrasar esa tarea un par de horas y “liberarte” primero de las tareas más pequeñas y menos significativas te hará sentir mejor por un momento.

Y sé que te das cuenta de que cada una de las tareas “difíciles” debe hacerse primero para liberarte de la presión y ganar fuerza. Brian Tracy, un conocido autor de autodesarrollo incluso ha escrito un libro sobre este simple consejo — se llama ¡Tráguese ese sapo!, donde el sapo simboliza la tarea que más “temes”.

7. Divídelo en tareas más pequeñas

A menudo retrasamos nuestros trabajos (procrastinamos) porque las tareas parecen “grandes” o “abrumadoras”. Este simple truco puede resolver todo el problema.

Toma un pedazo de papel, escribe tu objetivo y divídelo en 5 partes o más. Concéntrate en cada parte hasta que el objetivo se materialice. La clave es hacer esto en el momento en que establezcas tus metas a largo plazo.

8. Aprovecha el impulso

Cada vez que hacemos algo, nos sentimos empoderados. Hay un aumento de la motivación llamado “impulso”, que surge siempre que se trabaja constantemente para lograr nuevos resultados.

Por ejemplo, hay que crear una estrategia de marketing y hay muchos aspectos a tener en cuenta. Divide el objetivo en 10 trozos y haz el primero. Después del primer éxito, estarás a punto de conseguir el segundo. Una vez que consigas el segundo, pensarás “oye, realmente puedo hacer esto”. Y así crece la motivación.

Céntrate en desarrollar el impulso en cada trabajo que intentes abordar. Si tienes confianza y fuerza de voluntad, ninguna tarea o trabajo te dará problemas.

9. La vida no es siempre de color de rosas

¿Quién dice que la vida debe ser toda de color rosa? La felicidad, la alegría, el amor, son sólo una parte, a menudo considerada la “buena”. Sin embargo, los otros sentimientos “más oscuros” que experimentamos también son extremadamente beneficiosos para nuestro crecimiento y motivación personal.

Por ejemplo, si eres feliz constantemente, finalmente te aburrirás de la felicidad. Si estás triste durante 2 meses, entonces es posible que llegues a la cima de tu felicidad en los siguientes 2 meses sólo porque has estado desanimado.

Hay un péndulo que nunca deja de moverse: positivo, negativo. Debes acoger y reconocer tus sentimientos negativos y encontrar buenas estrategias para transformarlos en positivos. La mejor manera de hacerlo es seguir la ley de la polaridad, que dice que todo tiene un polo extremo.

Si quieres cambiar tus sentimientos, o por ejemplo convertir el dolor en placer, simplemente intenta concentrarte en los opuestos. Cuando te enfades, encuentra lo contrario (calma) y concéntrate en ello.

Si sientes odio, conviértelo en amor. Si sientes miedo, conviértelo en valor. Es así de simple, pero necesitas hacerlo constantemente. Transmutar estados no es fácil, y puede tomarte un tiempo hasta que aprendas a hacerlo de manera efectiva.

Sin embargo, cuando te conviertas en el maestro de tus emociones, no sólo harás tus tareas sino que también vivirás una vida verdaderamente exitosa y abundante.

Qué debes llevarte

¿Quieres cambiar tu vida hoy y eliminar esas tareas molestas de tu agenda por fin?

Es muy sencillo. Estudia y aplica los consejos de hoy aprovechándolos en tus situaciones vitales. Pruébalo y verás cómo te va. Simplemente hazlo, y construirás ese impulso rápidamente. Si coges impulso y te comprometes con el viaje a largo plazo, ¡te irá bien!

avatar
Eugene Eaton

Eugene es un viajero apasionado, blogger y freelance. Actualmente trabaja para EasyEssay, un servicio de redacción personalizada para ayudar con los ensayos a los estudiantes que lo necesitan. En las revisiones de los servicios de redacción de ensayos, su empresa se distingue por dar a los estudiantes “pobres” la oportunidad de recibir una mejor educación. Personalmente, encuentra satisfacción en contribuir al bienestar de otras personas.

Los 5 pasos que pondrán tu vida y tu trabajo en orden

¡Descarga GRATIS el ebook El Flujo de Trabajo de GTD®!

ebook cover

No hay comentarios

Los artículos se cierran a nuevos comentarios después de 30 días.

Prueba FacileThings 30 DÍAS GRATIS y empieza a vivir a tu ritmo

No necesitas tarjeta de crédito para probar. Cancela cuando quieras con un solo clic.