El término “lean”—que significa “magro, sin grasa” en inglés—apareció por primera vez en el libro de 1990 "The Machine That Changed the World (La máquina que cambió el mundo), de James Womack y Daniel Jones, a partir de un estudio que realizó el MIT sobre la industria del automóvil. Ese término se acuñó para definir la forma de producir de Toyota, que trataba de generar al mayor valor posible con los mínimos recursos, en contraposición con la gestión de otros grandes productores, como General Motors, en la que el despilfarro de recursos era algo habitual.